Carta Semanal 1089 para descargar en PDF

Mientras en España se multiplican los análisis y las propuestas de “unidad de la izquierda” para las elecciones, en Francia, las elecciones municipales se han saldado con una abstención histórica y con un avance importante de la única fuerza con proyección de masas que presenta un programa de ruptura: la Francia Insumisa (LFI). Tras las elecciones, que se han visto precedidas y acompañadas de una potente campaña en los medios de comunicación contra LFI, esa campaña toma una nueva forma: los comentaristas a sueldo capital, defensores de las instituciones podridas de la V República, advierten de los peligros y las supuestas consecuencias de una alianza de las izquierdas institucionales con LFI. El líder del Partido Socialista Francés (PS), Olivier Faure, ha atribuido, también, la derrota de varios alcaldes socialistas a sus alianzas con esta formación, y ha llamado a reconstruir la unidad del bloque progresista junto a “aquellos que comprenden claramente los problemas y se niegan a seguir ciegamente el ruido y la furia” (debe referirse a aquellos que, como el PS, apoyan al gobierno del macronista Lecornu y se niegan a votar mociones de censura contra él). “Al afirmar que La France Insoumise es una máquina perdedora electoralmente –leemos en Informations Ouvrières, semanario del Partido Obrero Independiente de Francia (POI)- en realidad esperan mantener la alianza entre Macron y el Partido Socialista (PS), con el apoyo de la derecha y la Agrupación Nacional (RN). Esta es precisamente la alianza que LFI denunció sin cesar durante la campaña para las elecciones municipales”.
En esta Carta Semanal, partiendo de textos publicados en Informations Ouvrières, , compartimos algunas reflexiones sobre esas elecciones municipales.









